jueves, 11 de marzo de 2010

La Tribuna (edición para especiales): "Fracasados y fracasados"

Firma invitada: Jurdan Arretxe



Florentino Pérez no solo tenía puestas esperanzas en hacer algo grande esta temporada: había depositado mucho, mucho dinero. No basta con contar los aportes de este verano: también hay que tener en cuenta los costes, las fichas que arrastraba el equipo de antes, los jugadores que ya formaban parte de la plantilla. Cifra milmillonaria.

El debate, de nuevo sobre la mesa: ¿hace falta tanto dinero para ganarlo todo? Seguro que Florentino no pretendía ganarlo todo. Sería muy de estúpidos para un hombre como él repetir los errores grandilocuentes que se lo tragaron hace cinco años. Él no quería, pero el Madrid se convirtió en "un tema de moda en Twitter en estos momentos. Trend Info: They lost to Lyon resulting in their elimination from the Champions League in round 16 (soccer, March 10)".

Con el villarato en marcha, el madridismo clamaba, también en este blog: que ya bastaba de tanto cachondeo a cuenta del Madrid. Que era un gran proyecto que necesitaba tiempo. Marca anunciaba que "adiós Champions, adiós Pellegrini". Ese hombre de negocios que preside el Real Madrid sabe, mejor que cualquiera de los presentes y muchos de los ausentes, que muy pocas aventuras empresariales ofrecen rentabilidad desde el primer momento. El fútbol, menos.

No me corresponde ofrecer soluciones. El Real Madrid no es más que un club del show-business y, como tal, caer en octavos, contra el Lyon, el Yokohama Marinos o el Orlando Pirates, es un fracaso. Con los titulares o los suplentes que viajaron a Alcorcón. Tropocientos millones de presupuesto para esos suplentes, mejor invertir en otra industria. Ante todo: había nueve meses para hacer un equipo de fútbol. Mejor, peor, pero para trazar ese equipo. Lo más valioso que pierde el Madrid esta noche no son los millones: es el tiempo y la credibilidad de su proyecto deportivo.

Porque los debates vuelven a cargar contra los mismos: Pellegrini y el que le montó la bronca en Santo Domingo. Guti debería salir del Madrid, por su bien y por el del conjunto blanco. Un tipo con declaraciones polémicas -acertadas o no- y rendimiento irregular que, con cuatro pinceladas maravillosas, hace dudar hasta a sus detractores pero que cuando llega la hora de la verdad se esfuma merece otra oportunidad en otro sitio. Tanto el club como el jugador viven en el bucle autodestructor permanente. Y los artistas pintan cuadros, no dan pinceladas.

Y así, el resto de parásitos cortos de mente que ríen las derrotas ajenas -nunca falte el grito de "¡Guti, Guti, Guti maricón!"-. Asoman como las moscas a la mierda en cuanto el árbitro pita el final. Los hay quienes llaman "gracia del fútbol". Hasta cierto punto lo es. Pero la gran mayoría de quienes aparecen en noches como esta lo hacen a meter cizaña. Obviedades. El fracaso es una ruina que nos espera en cualquier esquina para golpearnos. La cuestión, como todo, es levantarse. Cuando los primeros derrotados se levanten, que lo harán tarde o temprano, los segundos fracasados risueños morirán de envidia y se pudrirán. Pobrecillos.


Foto.

2 comentarios:

Pablo dijo...

La primera fase es el primer tiempo y fue dominado por el equipo merengue porque fue arrollador. Los franceses estaban muertos, no tenían respuesta. Los locales llegaban una y otra vez a la frontal, faltaba el último pase, pero se tenía la posesión de balón; la segunda fase es el segundo tiempo y los franceses acusaron positivamente los cambios al tener mayor criterio y mayor control de los tempos del encuentro.

Los pupilos de Claude Puel fueron víctimas en el primer tiempo. El fútbol es fortaleza mental, capacidad de respuesta y ante la adversidad, mostraron jerarquía aunada con la personalidad. El equipo blanco perdió la pelota, fue víctima de su virtud. Prefieren retrasar líneas, alimentar la fe del adversario para matarle a la contra. Ante la falta de fuerzas, los blancos defendían con ocho para dejar a tres jugadores para la contra.

En el ida y vuelta, los blancos siempre ganan, son letales en el juego de contra. El Olympique de Lyon crecía, incluso caía en la trampa. Sobre Kaká, quitarlo era darle la excusa perfecta al enemigo. No puedes sustituir al brasileño si las variantes no existen, quedan diez minutos, la prórroga ya no es posible y necesitas dos goles. El Bernabéu se calló, la presión llegó a la piernas de los futbolistas y el partido se murió.

En el otro lado, Claude Puel fue determinante en los cambios. Arriesgó metiendo a Toulalan de central. El joven Gonalons aporta mucha fortaleza a la zona ancha y Källström dominó el campo. Su zurda hizo estragos, movió al equipo de un lado a otro, activó a César Delgado sin perder a Govou. Todo ello complementado desde la segunda línea con las continuas llegadas de Pjanic, finalizando una en gol.

Saludos desde La Pizarra

Felipe S. Mateos dijo...

@ Pablo

Un análisis muy acertado, Pablo. La eliminatoria la ganó puel con el triple cambio que introdujo anoche. El cambio de Bousmong y de Makoun para dar entrada a Gonalons y Kallstrom. Así ahogó la creación del Madrid (Creo que el plan de Pellegrini era comenzar con Guti para poner a favor la eliminatoria y luego sustituirlo y se quedó sin plan B con el paso de los minutos) y también desactivó el percutor madridista situando a Toulalan como central para mantener más tiempo la pelota porque el inicio del Madrid pareció la continuación de la última hora contra el Sevilla.

Saludos

Publicar un comentario en la entrada