La selección portuguesa, tras su empate a cero ante una Suecia descafeinada, sin Ibrahimovic y con el eterno Larsson de delantero, queda prácticamente obligada a entrar al Mundial de Sudáfrica por la puerta de atrás, es decir, mediante la repesca. Esa puerta cochambrosa, reservada para las selecciones pequeñas, que para nada hace juego con los lujos y horteradas de Cristiano Ronaldo.

Eduardo, Bosingwa, Ricardo Carvalho, Bruno Alves, Duda; Pepe, Tiago, Meireles, Danny , Simao y Cristiano Ronaldo. Estos once jugadores fueron los que salieron al campo el pasado sábado. El equipo de Queiroz es un conjunto soñado por cualquier freaky de la Play Station, sin embargo, sucumbe en la realidad. A bote pronto, sin llegar al análisis exhaustivo, los nombres asustan incluso a nosotros, los campeones de Europa. Nos encontramos con un lateral derecho por el que el Chelsea pagó el pasado verano 20 millones de euros. Débil en defensa, el ex del Oporto es uno de los mejores en su puesto cuando se trata de atacar. Deben gustarle a Queiroz los laterales largos. A diferencia de sus anteriores en el cargo, que siempre buscaron un parche defensivo para el lateral zurdo, el ex técnico del Madrid apuesta por Duda, el exquisito interior del Málaga. Junto a ellos, en el centro de la zaga, se encontraba Ricardo Carvalho, uno de los mejores centrales del mundo, a quien le acompañaba un tipo con menos nombre pero con mucha calidad, Bruno Alves. Así, Pepe, quizá el mejor central de la actualidad, quedaba sacrificado ocupando el puesto de pivote defensivo.
¿Dónde está el problema entonces? No hay uno sino dos. A la cansina falta de un 9 de garantías, Portugal se ha encontrado con una nueva barrera, la preocupante falta de creación de sus mediocentros. Meireles es lo que es y no se le puede pedir más. Deco está de vuelta. Tiago es una sombra de aquel prometedor mediocentro del Benfica que brilló por momentos en el Chelsea y se fue consumiendo en el Lyon hasta acabar apagándose en la Juventus. Veloso apunta maneras pero alguien se empeña en no dejarlo crecer mientras Moutinho no puede de momento con el pesado yugo de ser el nuevo Deco.
En la línea de ataque Cristiano Ronaldo, presumiblemente el segundo mejor jugador del mundo, tira de galones acompañado del siempre incisivo Simao. el prometedor Danny ,una de las sorpresas agradables del año completa la tripleta ofensiva. ¿Dónde esta el delantero centro?, se preguntaran. No lo busquen. No hay. Queiroz, cansado de hacer de minero en una mina inerte, ha optado por prescindir de un 9 y aglutinar el talento de una especie en extinción, los extremos. El cumplidor Pauleta, nunca fue suficiente para una selección aspirante a todo. Makukula, hizo amagos de reaparecer sin ni siquiera haber llegado nunca a ser un delantero de gran talla. Mientras Nuno Gomes, Hugo Almeida o el ya desaparecido Postiga sirven tan sólo de relleno a un pastel que lleva tiempo sin encontrar la guinda del delantero centro y ahora para colmo tampoco tienes las velas, las de la creación, con las que celebrar un título.
La Inglaterra de Gerrard, Ronney y compañía se quedó fuera de la pasada Eurocopa por no saber encontrar el equilibrio en su medio del campo. Portugal, que no encuentra ni el gol ni el juego, los dos valores más preciados del fútbol, puede repetir la gesta, de dudoso merito, y privarnos de ver en el Mundial de Sudáfrica a Ronaldo, Pepe y compañía. Una pena.



